Saltar al contenido
Cachorros

Cachorros de Burmes

cachorros de burmes

El Burmés, Burmese o Birmano, es una raza de gato doméstico originaria de Birmania (Myanmar) y Tailandia. Es un animal muy cariñoso, confiado, simpático y extrovertido que evolucionó en Estados Unidos y Europa en dos variedades separadas: Burmés Americano y Burmés Inglés.

Historia / Origen

Para encontrar el comienzo de la raza Burmés no tenemos que remontar al siglo XV y dirigirnos a los monasterios budistas del sudeste asiático, más precisamente a Birmania y Tailandia, donde unos gatos con rasgos similares al Burmés (podían ser antepasados del Sagrado de Birmania) eran venerados por los monjes y tratados como divinidades.

En las ruinas de la antigua capital del reino de Siam (hoy día es el «Parque Histórico de Ayutthaya») se encontraron manuscritos datados en los siglos XIV y XV con ilustraciones de gatos marrones que nos recuerdan al Burmés (Burmese) actual y que eran llamados «Rajahs».

En el año 1930, el Doctor. G. Thompson lleva a San Francisco (Estados Unidos) una gata llamada Wong Mau procedente de la ciudad de Rangún. Con esta hembra comienza en los laboratorios de la Universidad de Harvard a crear una nueva raza al aparearla con un siamés seal point. De este primer cruce nació una camada con varios gatitos de diferentes colores. La madre fue nuevamente fertilizada por uno de sus hijos de color castaño oscuro, dando lugar a los dos primeros ejemplares de Burmés de pelaje marrón sólido.

El Doctor Thompson siguió cruzando estos gatos con otros siameses de distintos colores y gatos americanos de pelo corto (american shorthair), dando lugar a nuevos linajes como el tonkinés (tonkinese) o el bombay.

Con la llegada de la raza a Europa en el año 1949, criadores británicos deciden depurar su aspecto y comienza una nueva línea menos delicada conocida como Burmés Inglés. Como ocurrió en América, esta nueva variante fue usada para desarrollar nuevas razas como el burmilla cruzando persa y una Burmesa o el tiffanie (tiffany) juntando Burmés con gatos de pelo largo.

La última federación de gatos en reconocer oficialmente el estándar fue la TICA (The International Cat Association) en 1994.

Descripción / Características

El aspecto del Burmés (Burmese) es de un gato de talla mediana y cuerpo largo, musculoso y compacto. Es un animal doméstico fuerte, atlético y elegante, con una estructura ósea muy sólida. Su peso varía entre los 3,5 y 6,5 kilogramos, siendo los machos un poco más voluminosos que las hembras.

La cabeza es de tamaño medio, redonda, corta y triangular, con un cráneo ancho. Las orejas son medianas, erectas y ligeramente inclinadas hacia delante; anchas en la base, muy separadas entre sí y con las puntas redondeadas; su interior está recubierto de pelo corto. Los ojos grandes, esféricos y bien distanciados; de color preferiblemente dorado, lo más brillantes e intensos posible; poseen una expresión vivaz y astuta que varía entre individuos según su naturaleza. Pómulos prominentes y redondos. Hocico pequeño y cilíndrico.

La cola del Burmés es de longitud media a larga y recta. Moderadamente gruesa en la base y estrechándose poco a poco hasta llegar a una punta roma.

El pelaje de esta raza de gato es corto, de textura muy suave y fino como la seda, pegado al cuerpo y casi sin pelusa (con poco subpelo). En un principio todos los gatos Burmeses eran de color marrón oscuro, pero hoy en día se han reconocido a 4 variedades (azul, chocolate, lila y marrón) y se acepta de modo informal otra amplia gama de tonos (crema, rojo y tortuga). La pigmentación definitiva del manto se manifiesta a partir de los 2 meses y medio.

Como consecuencia del programa de cría por separado que hicieron ingleses y americanos, el gato Burmés tiene dos variedades bien diferenciadas físicamente:
Burmés Inglés, Británico o Tradicional. Con una cara más triangular, orejas grandes y puntiagudas, ojos un poco almendrados y patas delgadas pero proporcionadas con un cuerpo esbelto y largo.
Burmés Americano o Contemporáneo. Cuerpo, cabeza y pies rechonchos, orejas más anchas en la base, mejillas rellenas, hocico chato y esqueleto más pesado si lo comparamos con el tamaño del gato.

foto de cachorros de burmes

Carácter / Temperamento

El gato Burmés es un animal afable, inteligente, sociable, afectuoso y noble. Crea un fuerte lazo con su dueño del que reclama su dosis diaria de juego y mimos. Esta actitud hacia su amo, su necesidad de estar siempre acompañado y que le encanta vivir en familia, hace de él que sea comparado con un «perro».

Disfruta de la compañía humana, sin importarle que sea de un extraño, siendo este comportamiento idóneo para la convivencia con niños. Tiene la particularidad de tener siempre guardadas las garras al jugar, evitando los posibles arañazos.

Es un gato muy curioso y juguetón que aprende rápidamente y es capaz de inventar sus propios entretenimientos. Una mascota activa y revoltosa que se calma con el paso de los años. Es un minino muy comunicativo que llama la atención con sonidos dulces y algo más suaves que los siameses.

El Burmés tiene un trato amable y confiado con los perros si ha crecido junto a ellos, pero es dominante y celoso hacia sus propios congéneres; le gusta ser el único gato de la casa, el centro de atención.

Salud

El Burmés es una raza de gato muy sana y longeva; tiene una media de vida de 12 a 17 años, aunque ha habido ejemplares que han superado los 19 años.

La selección natural ha conseguido mantenerlo libre de afecciones propias, o aun no se le ha descubierto ninguna. Si es cierto que tiene predisposición a padecer diabetes mellitus (DM). Esta enfermedad está formada por un conjunto de trastornos metabólicos que mantienen de forma crónica elevado el nivel de glucosa en la sangre (hiperglucemia o hiperglicemia).

Otra dolencia a la que parece tener propensión es la hipopotasemia. Este desorden genético, también llamado hipokaliemia o hipocaliemia, se caracteriza por el descenso del potasio en la sangre.

Las hembras tienen una precoz pubertad (a los 9 meses aproximadamente) y son algo más fértiles que la mayoría de las demás razas de gatos. No suelen tener problemas en el parto y sus camadas están compuestas por unos 5 gatitos. Los pequeños nacen de color marrón claro y con el paso de los meses su manto se oscurece.

Cuidados

Como todo buen gato doméstico, el Burmés, se adapta bien a la vida de un piso. Pero su instinto cazador también requiere espacios abiertos para salir, andar y buscar presas.

Su pelo corto no necesita grandes cuidados, bastaría con un cepillado ocasional a la semana para impedir la acumulación de pelo muerto y mantener el pelaje suave y brillante. Es beneficioso para su piel la utilización de un guante (manopla) para peinarlo y darle un masaje relajante, sobre todo si está humedecido en agua tibia. El gato Burmés no soporta bien los climas fríos.

La alimentación de un gato de raza Burmés debe ser muy rica en proteínas y es muy sencilla de preparar. Los ingredientes más habituales para elaborar una dieta casera son: carne e hígado de pollo o cerdo, huevo, cereales (arroz, avena descascarillada, cebada, maíz y/o trigo), remolacha (controla la hipertensión arterial), achicoria (es diurética y ayuda a la expulsión de gusanos intestinales), tomate (fuente de licopeno y vitamina C), aceite vegetal (oliva, borraja o soja), aceite de pescado, sales minerales, vitaminas y taurina (fortalece el músculo cardiaco y protege las retinas de los ojos). Estos dos últimos complementos alimenticios deben estar supervisados por el veterinario. Es aconsejable que durante el crecimiento el gatito reciba un complejo vitamínico en su comida.

Las cantidades para las raciones son orientativas. Debemos adaptar la ración de alimento a sus necesidades energéticas (actividad diaria, peso y edad) para evitar la sobrealimentación y mantenerle un peso corporal óptimo. Es conveniente repartir la porción de comida diaria en dos tomas para prevenir problemas digestivos. Debemos dejarle siempre agua limpia y fresca a su disposición.

Otros nombres

El Gato Burmés o Burmese, es conocido en otras regiones de España y otros países como:

Cataluña (España): Gat birmà
Alemania: Burma-Katze, Burmese
Arabia Saudí: قط بورمي
Bielorrusia: Бірманская котка
China: 緬甸貓
Corea: 버미즈
Dinamarca: Burmeserkat
Finlandia: Burma (kissa)
Francia: Burmese (race de chat)
Holanda: Burmees (kattenras)
Indonesia: Burmese (kucing)
Inglaterra: Burmese cat
Irlanda: Cat Burmach
Italia: Burmese (gatto)
Japón: バーミーズ
Malasia: Kucing Burma
Noruega: Burmeser (katt)
Polonia: Kot burmski, Kotem burmańskim
Portugal: Sagrado da Birmânia, Birmanês
República de Serbia: Бурманска мачка
Rumania: Burmeză (rase de pisici)
Rusia: Бурманская кошка
Sudáfrica: Birmaanse kat
Suecia: Burma (kattras)
Tailandia: ศุภลักษณ์
Turquía: Birman kedisi
Ucrania: Бурманська (кішка), Бірманська короткошерста, Бурмезька, Бурма

También te puede interesar más razas de: Cachorros O entrar a la Federación Cinológica Internacional
Cachorros de Burmes
5 (100%) 3 votes